La crisis inmobiliria Española no es la primera de la historia, para ello vamos a ver algunos casos resumidos y de las soluciones que adoptaron:

Las crisis inmobiliaria sueca de principios de los años 90.

     A principios de los años 90, explota la burbuja inmobiliaria en Suecia, con una caída del 25 % del valor de la vivienda, y la tasa de morosidad de Suecia, pasó de ser casi inexistente a un 11 %, algó increible para un país nórdico.

Las pérdidas de los bancos ya suponían la octava parte del PIB de Suecia y los créditos a los morosos ya superaban los fondos propios de los bancos. Con todo esto el gobierno sueco tuvo que actuar:

  1. Garantizó la deuda de los bancos: (no la de los accionistas), con la finalidad de atraer a inversores que prestasen a los bancos.
  2. Nacionalización y creación de Bancos “Malos”: después de auditorías severas, se nacionalizaron los dos principales bancos suecos, y se crearon dos “bancos malos” donde el gobierno tuvo que invertir 4.500 millones de dólares de los que finalmente recuperaría 1.800 millones.

Al final, tras sanear los bancos mas importantes de Suecia, ser privatizados de nuevo, al pueblo sueco, se estima que le costó entorno al 2 % del PIB.

Las crisis inmobiliaria japonesa de principios de los años 90.

Entre el periodo de 1955-89, los bienes inmuebles japoneses se multiplicaron por 75%, con lo que la valoración del suelo japónes era impresionante. A modo de ejemplo, el entorno metropolitano de Tokio valia como todo EE.UU.

Además, se había producido una burbuja busátil, dado que en el mismo periodo, la bolsa japonesa se había multiplicado por 100%, siendo la mayor parte del crecimiento en los últimos cinco años previos a la explosión de la crisis.

Ante el tremendo riesgo inflacionista de la economía, se produjo la depreciación frente del Yen frente al Dólar y una subida de intereses (del 2,5 al 6 %). La consecuencia inicia fue un fuerte descenso del Nikkei (63 %) y el valor de los bienes inmuebles también cayeron. Con todo esto, se ve como las empresas están garantizando su crecimiento en base al crecimiento del valor de los inmuebles, y por ende, su crecimiento real era muy escaso.

Así, debido a la mentalidad japonesa, se interiorizaron las pérdidas del sector inmobiliario dentro de las empresas, y por ello, la salida de la crisis inmobiliaria está siendo muy lenta, ya que a día de hoy se considera que Japón continua saliendo de ella.

La crisis inmobiliaria actual.

La crisis inmobiliaria actual en España nace de la simple estadística, ya que durante el año 2006 se empezaron a construir 800.000 viviendas en España, más que en Francia, Italia, Alemania y Reino Unido juntos.  La octava parte del mercado laboral pertenecía al sector de la construcción, de forma directa, ya que de forma indirecta casi toda la economía española era Contrucción.

Obviamente, habrá que ver que soluciones debe tomar España para salir de esta crisis inmobiliria. Para empezar la salida japonesa es prácticamente imposible (no tiene el control de la Política Monetaria), y además, es una salida de largo recorrido que no es asumible.

El tomar la opción sueca, pasaría por reforma integral del sistema financiero, y tener unos verdaderos vigilantes de la economía, con capacidad de actuar. Lo que se intuye, trás la salida de esta crisis, que el organo de vigilacia será europeo, y no español, y mandará más que cualquier gobierno nacional, ¿pero mandarás más que la Unión Europea? 

En España, con Bankia se inicia el proceso de nacionalización de Bancos más gestionados por políticos (no por banqueros), y será el primero de varios. El estado podrá el dinero que haga falta para solucionar el problema y que vuelvan a ser solventes, ¿pero como se solucionará la parte inmobiliaria de esta crisis? ¿todos esos productos tóxicos?

Al igual que se hizo en Suecia, se sacarán al mercado por el valor de mercado, siendo comprados con relativa facilidad por inversores tanto nacionales como internacionales (dado que muchos son inmuebles de zonas turísticas).

Y lo que España ha decidido es ir por su propio camino; es decir, obligar a los bancos a provisionar todavía más sus carteras inmobiliarias, casi hasta el 50 % (¿cantidad deberían de bajar el valor de los bienes inmuebles?) y nacionalización de “Bancos” (el primero Bankia), primero convirtiendo las ayudas del FROB en acciones de todas aquellas entidades intervenidas y el Gobierno buscará un nombre bonito para las ayudas e inyecciones de dinero que hará en dichas entidades.

Todas estas medidas parece que no harán circular el dinero, pero con la política monetaria de la Unión Europea, y las actuaciones financieras de los bancos, la situación una tendrá larga duración.

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