La PARTICIPACIONES PREFERENTES es un producto utilizado habitualmente en la economía, para lograr una financiación (no sólo por entidades financieras, sino por todo tipo  de empresas) evitando la emisión de acciones y reducir la participación en la empresa de los accionistas.

Las participaciones preferentes es un productos parecido a las acciones que otorga una renta fija si se cumplen las condiciones principales establecidas en el contrato, entre las que destaca que la empresa tenga BENEFICIOS. Además, estos productos cotizan en mercados secundarios, donde el tenedor los tiene que poner en venta, y se puede perder parte del capital.

Con la actual CRISIS, las entidades financieras, ávidas de financiación, para mejoras sus capacidades económicas, decidieron colocar este producto entre su masa de depositantes, sin preocuparse de si ellos cumplen los requisitos mínimos para este tipo de productos financieros complejos (MiFID).

Así, este producto fue colocado a jubilados, personas desvalidas e incluso analfabetos, cuyos conocimientos económicos eran muy limitados, y ante preguntas de los clientes, sobre la duración, no respondían o eludían hacerlo, o mencionaban un error informático para decir que se tratan de productos sin vencimiento. Se les comunicaba que podían retirarlo en cualquier momento, (llevabas el producto al mercado secundario con riesgo de pérdida de valor del mismo).

La ESTAFA se produce cuando las entidades financieras empiezan a emitir estos productos en un contexto de crisis económica. Además, las entidades tienen que digerir los excesos de la Burbuja Inmobiliaria, lo que hace llevar a la mayoría de estas entidades a entrar en pérdidas (reales y contables), y muchos otras con beneficios (contables, pero se dudan de si son reales), y por lo tanto, estás participaciones preferentes dejan de pagar el “cupón”, por lo tanto, dejan de otorgar los rendimientos prometidos inicialmente. Se vendieron unos productos sin explicar al comprador los incovenientes de que la entidad entrase en pérdidas.

Ahora las entidades que cotizan en bolsa, ofrecen “Bonos necesariamente canjeables en acciones”  por el 100 % de capital nominal de las participaciones preferente en la mayor parte de los casos. En la actualidad, el 86 % de las participaciones preferentes no otorga rendimientos.

¿Dónde estaba la CNMV, para vigilar a quién colocaban estos productos?

¿La justicia tomará medidas y comprobará uno por uno a cada uno de los afectados?

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