En los últimos meses, uno de los grandes magnates del juego, Sheldon Adelson, ha puesto sus ojos en Europa, donde quiere pescar en las aguas revueltas de la profunda crisis económica que ataca a distintos paises. Con ello se a puesto manos a la  obra en busca de una localización adecuada para situar sus casinos, para continuar con las que ya tiene en Las Vegas, Pennsylvania, Macao y Singapur.

En esta situación, nos encontramos con dos comunidades autónomas luchando por conseguir la implantación de este macrocomplejo hotelero y del juego. Tanto Madrid como Cataluña, luchan por la inversión de 17.000 millones de euros y con una estimación de creación de empleos de 250.000 (crupiers, miembros de seguridad, chofers, camarer@s, ¿putas?, …). Pero esta inversión, no es del todo cierta, ya que 2/3 de la inversión tiene que ser a cuenta de la Banca Privada española (Bankia? en Madrid, y CatalunyaCaixa? en Cataluña).

Por otra parte, para lograr este “proyecto”, España (y no, Madrid y Cataluña), tendrán que otorgar/conceder una serie de beneficios al proyecto:

  • Suspensión de la Ley Antitabaco en el megacomplejo.
  • Modificación de la Ley de Costas (caso de Cataluña).
  • Otorgar una rebaja fiscal, hasta que el negocio empiece a levantar.
  • Los trabajadores tendrán menos derechos que el resto de los españoles (pero al paso que van las modificaciones laborales, serán los mismos para todos).

Como se puede ver, con todas las exigencias que vienen a hacerle a este perro flaco (España), es que ponga los terrenos, ponga el dinero, ponga los exclav@s, … y ellos a cambio se llevan el dinero de España: tiene toda la pinta del TIMO DE LA ESTAMPITA (DE NEÓN).

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